Aprender a decir NO
O como sabotear una empresa desde dentro
Durante los 15 años que he trabajado desarrollando Webs me he encontrado con infinidad de clientes. Algunos clientes son muy buenos, otros muy malos y otros son el infierno.
Ademas me he topado con ejecutivos de cuenta, o comerciales o gestores de cuentas ( Me da igual como se llamen, son todos lo mismo ) que no sabían tratar a los clientes.
El cliente siempre necesita ser escuchado. Es normal, viene a tu casa y tiene una necesidad y en un mundo donde es muy difícil estar al día siempre de todo busca tu experiencia y que sepas cual es la mejor solución a su problema.
Si sistematicamente decimos que si a todo lo que nos pide un cliente, no estamos dandole un buen servicio, estamos engañandolo.
No le estamos dando la profesionalidad que se merece a la hora de ver que una idea es ridícula ( ¿Qué su logotipo gire al principio en la home y haya una presentación? ¡Claro! ) o que es imposible ( Sí, haremos que las letras del menu bailen una jota y después se vuelvan a posar formando frases aleatorias de grandes literatos rusos que confluyan en una alegre metafora de lo mismo ¿No prefiere el logo en 3D girando? ).
El resultado final de decir que SI a un cliente sistemáticamente, y por miedo a decirle que NO, es que este se siente estafado cuando se da de morros contra la realidad.
Esto genera desconfianza y caemos en la espiral del cliente marioneta, o lo que es lo mismo, hacemos cada cosa que quiere el cliente como si fuéramos marionetas, con lo que el proyecto web va directo al desastre.
Decir NO es bueno, decir NO es dar credibilidad a lo que estas haciendo, decir NO es compartir conocimientos con el cliente y aportar madurez.